sábado, 10 de enero de 2009

El entorno


El CBTis 117, plantel en el que laboro hace 15 años, se encuentra ubicado en ciudad Cuauhtémoc Chihuahua. El bachillerato con mayor población de la región noroeste del país y con un reconocido prestigio académico, atiende jóvenes, en su gran mayoría, provenientes de la zona urbana, de clase media y baja, cuyos fines son concluir una carrera profesional y en un porcentaje menor, la oferta de una carrera técnica, se convierte en la aspiración de algunos para obtener empleo en un medio cada vez mas difícil y competitivo.
Para todo ser humano, la vida familiar es fundamental, mucho mas para adolescentes que están enfrentándose a un mundo nuevo, complicado y con muchas aristas. Por un lado los altos índices de desempleo y las dificultades económicas que atraviesan sus padres, los invitan a superarse o les obligan a iniciar su vida laboral a los 16, podría estimarse que la mitad del alumnado realiza algún tipo de trabajo remunerado extra clase, lo que sin duda afecta en cierta medida su desempeño académico. En otro sentido, el despertar natural de esta etapa de desarrollo, les presenta una sociedad permisiva en la que las relaciones sociales y afectivas se ven siempre permeadas con la presencia del alcohol, el tabaco y las relaciones sexuales prematrimoniales, peligros latentes a cualquier edad y una bomba de tiempo al interior de un grupo que busca aceptación y que no cuenta aún con la madurez de valorar las consecuencias; aunado a esto, pero en menor grado, el consumo de drogas o por lo menos, el contacto con ellas a través de alguna persona cercana, eleva los riesgos de problemas, que ya se presentan con alarmante frecuencia, me refiero a actos delictivos menores, accidentes automovilísticos y en otro orden, enfrentarse a la paternidad a temprana edad. Por otro lado, la inseguridad ha creado una psicosis que se extiende no solo a la vida nocturna de los fines de semana, sino que se presenta en la cotidianidad del trayecto a la escuela; son muchos los alumnos, los que consideran una desventaja contar con un turno vespertino para los últimos semestres, sobre todo en los casos de chicas cuya última hora de clase termina a las 20:00 hrs y con un deficiente servicio de transporte, que deja de operar unos minutos después. Y por último, vivir en una sociedad que coloca al dinero como el máximo ideal de éxito, perturba, creo yo, las aspiraciones de los más jóvenes, que colocan en una balanza inexacta situaciones que decidirán su futuro: seguir estudiando resulta en muchos casos lo menos conveniente, migrar y perseguir el famoso “sueño americano” y, lo mas preocupante, contar entre sus posibilidades el sumarse a las acciones ilícitas o a las filas del narcotráfico.
Este es el entorno en el que se desenvuelven nuestros alumnos. Ellos son, lo que el medio ha venido creando en ellos, pero llegarán a ser, lo que en estos años de formación puedan ir sumando a su propio ser, en esto estriba la importancia de la labor docente. Debemos sentirnos optimistas, ya que en el CBTis 117 podemos presumir de un ambiente escolar sano, alumnos sencillos y moldeables, jóvenes al fin de cuentas, con todas las dificultades que ello implica, pero con una enorme potencialidad de cambio. Es importante que, como institución y como ciudadanía despertemos al hecho de que la educación no debe ser mas un cúmulo de información fría, o un aprendizaje autómata de tecnologías, estamos formando personas que son ya, la sociedad presente y que serán, durante los siguientes años, los que dictaran los rumbos que todos seguiremos. Ellos tienes a su alcance lo que nosotros no, navegan el mundo con un botón, son capaces de manejar toda la información que imaginemos, les ha tocado una vida sin tabúes, abierta, libre; tienen a su alcance una vida cómoda, oportunidades de desarrollo, vida social, entretenimientos y posibilidades de crecimiento personal, académico y social, que nosotros solo soñábamos. Nos corresponde, como padres y maestros, acompañarlos para guiarlos, acercarnos para apoyarlos, tenderles una mano de amigos, para que se sientan seguros y tomen las mejores decisiones; pero si nos mantenemos distantes, si somos críticos a sus elecciones y si no mostramos interés alguno, las consecuencias de hoy serán la realidad diaria de mañana.
Quizás no podemos cambiar el entorno, pero podemos ayudar a modificar en parte, a aquellos que lo formamos, iniciando con nosotros mismos y arrastrando con el ejemplo y el entusiasmo a muchachos que están ávidos de figuras de autoridad a quien seguir, asumamos el reto de influir positivamente, el pequeño mundo en el que Dios nos ha colocado.

jueves, 11 de diciembre de 2008

La aventura de ser maestro




En el pasado curso de inducción a los alumnos de nuevo ingreso, uno de los chicos mencionó: “Si no encuentro trabajo, me ‘meto’ de maestro”. Esta frase me hizo reflexionar en el tema que nos han propuesto para esta semana, ya que en otros momentos o bajo diferentes circunstancias mi reacción hubiera sido diferente, o tal vez habría hecho que no escuché y lo guardaría para mí. Esta vez lo sentí como una oportunidad para ahondar mas sobre el tema, no deseé ver la apatía o desprecio que se mezclaban a ese comentario, por el contrario, vi una inquietud, estructuré una respuesta a la pregunta subyacente, y es que el paso del tiempo en la profesión y las satisfacciones encontradas, o ese descubrimiento de la libertad y de la pasión por enseñar que menciona Esteve en su artículo, me dieron las herramientas para responder. Indagué más en su persona y reflexionamos en el hecho de distintas posibilidades para su futuro y encontramos, que en cualquier actividad, para que sea satisfactoria, no debe perderse nunca el desafío por el saber, la renovación constante y encontrar el gusto por lo que se hace.
Ser maestro debe ser siempre una aventura, definitivamente es importante divertirse en clase, que la disciplina no se logre con autoritarismo, sino con empatía y siendo un buen comunicador. Es básico tener bien identificado nuestro rol y saber adaptar los contenidos para que sean atractivos y con significado para cada uno de los alumnos.
Las cosas que producen en mi insatisfacción, son pocas y todas son extra clase, así que puedo, y debo, mantenerlas ajenas a la experiencia propia del contacto con mis alumnos. No existe mayor satisfacción que los ojos de asombro de aquel que ha descubierto algo nuevo o el resplandor en el rostro de quien ha aprendido a ejecutar a perfección una tarea. Definitivamente, ser maestro es una aventura de todos los días.


Mi confrontación con la docencia

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Fui formado en escuelas particulares con estricta disciplina y con altos estándares de calidad, al menos eso se pretendía. La gran carga de material por aprender, las exigencias de entrega y presentación de nuestros trabajos, generó en mí un perfil de alumno que se vio fuertemente sacudida en mi transición al bachillerato, ingresé al CBTIS, todo era nuevo, diferente y debo confesar, liberador. No tenía la presión de la directora sobre mí, no había quien hablara a mis padres para informar de mi conducta, los compañeros eran de un nivel socioeconómico menor y eso me enseñó a valorarlos y a valorar lo que yo tenía, fue la mejor experiencia como alumno y, quizás, quise iniciar con esta remembranza, porque mucho de lo que hoy soy como maestro lo debo a los modelos que obtuve en mi paso por la preparatoria.

Intento ser un buen maestro. Pretendo dar una clase de buen nivel, de altas exigencias. Mis materias son difíciles a criterio de mis propios alumnos, los exámenes le quitan el sueño a algunos y creo ser justo en mis calificaciones, nunca he sido juzgado por ser parcial, aun cuando muchos de mis alumnos forman parte del equipo de fútbol americano que entreno, eso no les da ninguna concesión. Nunca he tenido problemas para el control disciplinario, incluso desde mis primeros años (tenía 21) y creo que, de forma natural, se me da esa capacidad de control, sin rayar en el autoritarismo. Mis alumnos me han ofrecido siempre un respeto que agradezco, pero siento también que me han favorecido con un buen trato, intento mantener relaciones cordiales con todos y una cualidad, que se ha “oxidado” un poco a últimas fechas es la paciencia. Trato de explicar hasta que no haya dudas, pero todos sabemos lo subjetivo que es eso. Muchos me han dicho que tengo facilidad para explicar y creo que eso es un don y no lo digo vanidosamente, por el contrario, esa facilidad es espontánea y funciona tan bien, que creo, que es aquí donde empiezo a descubrir mis fallas como docente. Me siento tan cómodo, que he convertido a la improvisación como parte de mis características. No soy organizado en lo más mínimo. Sí preparo mi clase, pero soy rebelde a seguir un guión, así que “invento” según las circunstancias que el grupo me plantea y, aún cuando eso me ofrece un constante dinamismo y mantiene al grupo alerta, no soy capaz de establecer procedimientos. He tenido el sueño, por mas de 10 años, de contar con el manual de prácticas para Lenguaje de Programación, pero cada año, con cada grupo, cambio tanto según las circunstancias, que no soy capaz de concluir ese proyecto. El andamio me permitió retratarme como una extraña mezcla de mis maestros de enseñanza básica: Estricto y capaz. Pero con una actitud de mis profesores de bachillerato: Abierto y “buena onda”. Al final, creo que uno a veces es incapaz de ver sus propios defectos, en mi deben ser muchos, pero resalto mi desorganización y mi dureza, pues aún cuando es bien intencionada, no sé a cuantos he afectado con esa actitud exigente y firme.

Los saberes de mis estudiantes



EAPLHI_ “Los saberes de mis estudiantes”
Ante una herramienta tan basta y tan impresionante como Internet, los jóvenes, siguen siendo jóvenes. Esta línea pone de manifiesto la realidad que vivimos en las aulas todos los días. A pesar de tener ante ellos un mundo de posibilidades, el adolescente común, se circunscribe a asuntos que tienen significado desde su búsqueda de identidad y con una mentalidad utilitaria.
· ¿Qué hacen o que saben hacer mis alumnos en la red?
La usan principalmente en su aplicación social, pasando horas en el Messenger o firmando “metroflogs”. Realmente les apasiona, y yo diría les crea adicción, la posibilidad de interactuar con sus iguales desde la “seguridad” del anonimato o el pertrecho que significa la PC. En este mismo concepto, crean cuentas de correo con tanta facilidad que, a veces, han hecho tantos que olvidan sus contraseñas y crean otro. Desde el concepto de “reservorio” la mayoría de ellos acceden a páginas como YouTube o buscadores como Google, para, por un lado, encontrar videos que expliquen con facilidad algún tema de su interés o alguno otro solicitado por sus maestros, y por otro, usar buscadores que les son excelentes puentes para encontrar con facilidad información escrita que requieren para cumplir con alguna asignación o tarea; en este sentido, también, acceden a imágenes y/o fotografías que acompañan a sus presentaciones. Por último, menciono que se han convertido en expertos en “bajar” y compartir música y videos desde distintos portales de internet.
· ¿Qué estrategias utilizar para aprovechar sus saberes en la actividad del aula?
No podemos dejar de reconocer que aunque la mayoría de ellos domina estos saberes, existen otros, que no lo han hecho nunca o que solo aprovechan una mínima parte de estas herramientas, por lo que se establecen estrategias para ayudarles, como la siguiente. Nombrando como capitán de equipo a los alumnos con mayor facilidad en el uso de internet, se separan en grupos no mayores a cuatro integrantes y se les comisiona para lo siguiente:
1. Investigar en internet un asunto en particular (en mi caso: ¿Cómo anexar video a una presentación flash?)
2. Después crear un producto específico (una animación con video).
3. Enviarla a mi correo.
4. Actividad extra: Generar un foro, pedir la creación de un blog por equipo, o conectarse al Messenger a una hora determinada para comentar sobre la actividad.

· ¿Quiénes enseñarán a quienes? ¿Cómo y cuando lo harán?

Se les ofrecerán 2 sesiones completas en trabajo por equipo. Los capitanes serán responsables por la capacitación de sus compañeros y el maestro estará presente para dudas e inquietudes.