sábado, 12 de febrero de 2011

RITUAL Y ALABANZA CONTEMPORANEA


Parece que en cada época y cultura los humanos hemos encontrado intuitivamente la forma de utilizar los mecanismos neurobiológicos para darle vida a nuestras creencias, según Joseph Campbell “Aún no se halla una sociedad humana en la cual los motivos mitológicos no se hayan ensayado en las liturgias; no hayan sido interpretados por videntes, poetas, teólogos o filósofos; no hayan sido presentados en el arte; no hayan sido magnificados en el canto; y no hayan sido experimentados con éxtasis en visiones que dan fuerza a la vida”. Esta declaración nos invita a reflexionar en dos ópticas distintas de esta misma realidad.

Por un lado, asumir que el ritual es una correcta “vía de acceso” que afirma nuestra fe, haciendo de ella una experiencia más vívida de la realidad espiritual, dándonos una apreciación visceral de la presencia de Dios, convirtiendo las afirmaciones bíblicas en eventos sensoriales y cognitivos que les dan certeza desde nuestro cuerpo y nuestra mente.
Por otro lado, la práctica del ritual quizás es solo un impulso humano que le “empuja” a actuar sus mitos a través de las operaciones biológicas básicas del cerebro, convirtiendo este momento en una catarsis que le afirma su identidad, que le ofrece beneficios tales como un sentimiento de unidad y de trascendencia.

¿Acaso las oraciones, la postración, el canto o las manos en alto en nuestras reuniones de adoración son un místico camino para hacer evidente la presencia de Dios y experimentarla a través de nuestros sentidos? ¿o es el rezo continuo, el bip de la música, la danza ceremonial o los fuertes estímulos sensoriales que logran un estado de trance que nos hace vulnerables a un posible autoengaño?

¿Cuál es su opinión?

miércoles, 5 de mayo de 2010

LA FAMILIA (1a. Parte)



Un estudio realizado por una popular revista del hogar, reveló que el 71% de los encuestados opina que la vida en familia está en peligro, el 75% de los casados, consideraron a sus matrimonios fracasados y sus hogares infelices; y el 78% de los jóvenes manifiestan mala relación con sus padres y deseo de independencia. Cada día un mayor número de matrimonios derivan en divorcios siendo el mayor número de estos en los primeros tres años de relación; por cada 5 actas matrimoniales se firman 2 de divorcios en el país. Una de cada tres mujeres sufren de violencia o abuso físico y emocional, siendo el agresor comúnmente miembro de su propia familia. La recién aprobada ley de sociedades en convivencia, la cada vez mas aceptada unión libre y la influencia de la sociedad respecto a un individualismo limitante y egoísta, son algunos ejemplos que dejan de manifiesto que la familia, como institución, no solo está en crisis, está en bancarrota, y para muchos, es un modelos en vías de desaparecer. ¿Existe alguna solución? ¿Hay algo que nosotros podamos hacer? ¿Qué dice la palabra de Dios al respecto?

La sociedad en que vivimos normalmente se orienta por presupuestos o modelos que están en oposición al designio de Dios. Es necesario tener bien claro, en nuestras mentes, que el matrimonio y la familia como modelo de convivencia fue diseñado exclusivamente por Dios, teniendo como finalidades, entre otras, remediar la soledad, ayuda y complemento a la existencia, la trasmisión de valores y el redescubrimiento de la imagen y semejanza de Dios en nosotros. Veamos a continuación lo que la Biblia nos dice al respecto.

Génesis 1:27-28 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó, y los bendijo y les dijo: Fructificad y henchid la tierra y sojuzgadla...”. Según este relato la creación del hombre a imagen de Dios fue como varón y mujer, así podemos entender, que es en la relación de amor, comprensión y aceptación, de estos dos seres complementarios, que se puede descubrir la imagen de Dios en nosotros, porque al fin de cuentas Dios es un ser de amor, exento de egoísmos, y ha dado a su creación, esa capacidad de socialización. Además su bendición incluye la capacidad de procrear y la responsabilidad de velar por la creación que le rodea. Dios ideó el concepto de familia al crear al hombre como varón y mujer y darles la capacidad de compartir su milagro creador a través de los hijos, y no solo esto, sino que depositó en ellos la responsabilidad de velar y sojuzgar o administrar los bienes que el Señor les regaló. El relato que nos presenta Génesis capítulo 2 reafirma esta declaración, afirmando que al ver Dios al hombre solo declaró: “no es bueno que el hombre esté solo, le haré una ayuda idónea para él...al ver Adan a su mujer dijo esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne... por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.” Es claro que la relación en pareja (monogámica y heterosexual) es la respuesta de Dios a la soledad, entendiendo esta condición como algo no conveniente. La aceptación que presenta Adan acerca de su mujer nos enseña que él advirtió, desde ese momento, que encontraba un ser igual a el, de su misma condición, así que el hombre y la mujer, aunque diferentes, son iguales en esencia, son distintos pero para ser complementarios. A continuación, el autor hace una declaración teológica con un significado universal, manifestando la continuidad generacional de este modelo divino, al decir, que el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer... este acto de Dios no fue solo para Adan, sino una intención de vida para el resto de la humanidad que se legará de generación en generación. Sin embargo en los siguientes dos capítulos de este mismo primer libro de la Biblia, nos encontramos con el pecado y como consecuencia de este, dos declaraciones que atentan contra el principio divino de familia: (1) “la mujer que tu me diste...” El hombre al verse sorprendido, culpa a la mujer, generando entre ellos separación y discordia. (2) “ tu deseo será para tu marido, y el se enseñoreará sobre ti”. Como consecuencia de la desobediencia, Dios le declara a la mujer la posición que ella tendrá en la sociedad que abre sus puertas al pecado, y que hoy vemos manifestarse diariamente en el trato injusto e inequitativo que la mujer recibe en el mundo. A mas de esto, el primer relato respecto a la relación fraternal entre los primeros hijos de Adan y Eva, se ve interrumpido violentamente por el asesinato de Abel a manos de su propio hermano.

De estos primeros capítulos de la Biblia podremos resumir que fue voluntad de Dios, desde el principio, la relación de armonía, apoyo y felicidad que la familia traería al ser humano, pero fue el pecado el que atentó y destruyó esta buena intención de parte de Dios, pero no para siempre, pues el Señor, también tiene un plan redentor para las familias.

En la “re creación” que se presenta a partir del diluvio, Dios preserva la vida de Noé, un varón justo, pero al ordenarle la construcción del arca, la indicación es clara: “subirás tu, y tu esposa, y tus hijos y las esposas de tus hijos...” Es muy valioso para nuestro análisis, que Dios re toma la intención de salvar, no solo a Noe, sino a su familia, que sería la base de esta nueva sociedad. También encontramos en el relato de Génesis 11 un testamento de Dios para la familia, cuando, la promesa a Abraham se finca en la promesa de su descendencia, la fe de Abraham traería bendición y la tierra prometida sería para sus hijos, y los hijos de sus hijos, y no solo él y su linaje están incluidos en este plan de Dios, pues le señala: “En ti serán benditas todas las familias de la tierra...”. El concepto de familia acompaña al pueblo de Dios en todo el Antiguo Testamento: El nacimiento de Isaac, los problemas entre Jacob y Esaú; Las doce tribus que nacen a partir de la familia de Jacob y la llegada a Egipto gracias a la reconciliación y el perdón que otorga José a sus hermanos. Durante el éxodo podemos notar que la salida de Egipto es antecedida por la pascua, una cena ritual, de enorme trascendencia para el pueblo judío, que debía celebrarse en familia, cuya institución continuó hasta los tiempos de Jesucristo (y aun continúa entre ellos). Dos de los diez mandamientos dados en el Sinaí aluden directamente a relaciones familiares, estos son: Honrarás a tu padre y a tu madre, y No cometerás adulterio. La entrada a la tierra prometida se realizó respetando los orígenes de cada familia. El detenimiento de las genealogías presentadas en estos libros son otra prueba de la importancia que cobra la descendencia en el plan y proyecto salvífico de Dios.

El constante extravío del pueblo, su propensión a adoptar costumbres de los países vecinos y el descuido de las ordenanzas que Dios les había dado, fue nuevamente atentando contra la voluntad del Señor para ellos y para la institución que representa la familia. Existen relatos de bigamia y poligamia entre los personajes bíblicos, adulterios, violencia familiar, desobediencia de los hijos y una decadencia de valores, producto del abandono de los preceptos divinos y consecuencia directa de la destrucción del reino (Deuteronomio 17:17) y de las distintas cautividades (Esdras 10:2).

Es en esta condición del hombre, en la que el mensaje del evangelio irrumpe como la buena noticia esperada. Jesús encarna en una familia escogida detenidamente por el Señor, y es en ella, en donde el maestro “crecía en estatura y sabiduría y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52). Jesús descubre ante nosotros a Dios como un padre. Somos llamados a ser parte de la familia de Dios como sus hijos; eso nos convierte en hermanos, y por último, la iglesia se presenta en la analogía de ser la esposa que espera al novio que ha de venir a consumar su amor. El término familia no se aparta de las enseñanzas mas profundas que Dios ha querido darnos, así nos encontramos declaraciones como: “cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tu y tu casa (tu familia)” Hechos 16:31, o enseñanzas directas de los apóstoles respecta al trato que deben profesarse esposos, esposas, hijos y padres (Efesios 5:21-6:4). El concepto familia es un diseño de Dios que se ha sostenido gracias a su proyecto de salvación y, aunque es claro que el pecado, incluido en las influencias de la sociedad se le enfrenta y desea destruirlo, no será posible, pues es una institución de Dios que debemos luchar por conservar, todos quienes nos consideramos creyentes. Si bien es cierto que la salvación es una realidad individual, la Biblia se preocupa por dejar en claro que esta realidad, debe vivirse en comunidad y principalmente desde la comunidad original que es la FAMILIA.

domingo, 1 de febrero de 2009

¿El aprendizaje es algo trivial?


Son muchos los que opinan, que lo que nos distingue como humanos es nuestra capacidad de razonamiento, coincido con eso, solo que tendríamos que agregar nuestros desarrollos creativos, la libertad de decisión, la socialización, las emociones y sentimientos, nuestros sueños y anhelos y por último nuestro sentido de realización. Esto es lo que nos hace seres humanos y este es el objetivo final de una verdadera educación. ¿Fácil? ¿Trivial? No lo creo.
Situaciones tan sencillas en un bebé, resultan sumamente trascendentes para quienes vivimos de cerca sus aprendizajes, conocer sus manos, aprender a comer por si solo, a gatear, a descubrir, sus primeras palabras, sus primeros pasos, todo y todo lo que continúa son aprendizajes que lo van formando y lo hacen funcional en la sociedad.

La escuela olvida el sentido formativo y humanizante de la educación cuando trivializa el conocimiento a la sola repetición de conceptos o a la realización específica de alguna tarea. Concuerdo en que el aprendizaje debe envolver por lo menos tres areas del educando, los conocimientos, las habilidades y las actitudes (saber, saber hacer y saber ser). Mismas que no pueden ser medibles bajo términos específicamente cuantitativos, eso es irreal e injusto.

Se nos ha invitado a renovar nuestras concepciones de la evaluación, recordándonos tres momentos de ella: la evaluación diagnóstica, la formativa o continua y la final o sumativa. De realizarlas así, nos enteraríamos por un lado, de los conocimientos que ya posee el alumno y nos daría la idea de su crecimiento, por otro de cómo se involucra en las tareas diarias y sus actitudes, al final será necesario el desplegué de sus habilidades para hacer muestra de las competencias adquiridas. ¿Fácil? ¿Trivial? No lo creo.

Concepciones del aprendizaje y el desarrollo de las competencias.


“Examinadlo todo y retened lo bueno” este consejo bíblico es aplicable a muchas áreas de nuestra vida y en el análisis de las teorías del aprendizaje no es la excepción, ya que cada una de ellas presentan posturas correctas y planteamientos adecuados desde diferentes perspectivas.
La educación basada en competencias que propone la RIEMS está dirigida bajo una concepción constructivista, así que las aportaciones de Piaget, deberán ser tomadas muy en cuenta en nuestra planeación, buscando temáticas que les resulten de interés a nuestros alumnos y creando la atmósfera adecuada para que ellos, experimentando y haciendo, vayan apropiándose de saberes, habilidades, destrezas y conductas.
Sin embargo, otros autores y sus respectivas teorías encuentran mucho eco en el desarrollo de competencias. El aprendizaje significativo y la sicología cognitivista hacen hincapié en el descubrimiento de los conocimientos previos y el acceso a nuevos que sean de trascendencia e interés para lograr un verdadero crecimiento. El aprendizaje por descubrimiento está planteado per sé en la propia RIEMS, cuando nos indica la investigación y uso de las TIC’s como principal herramienta del aprendizaje, y en esta búsqueda (procesamiento de la información) es aplicable también el socioconstructivismo , ya que, es otra exigencia de la reforma, incluir actividades de grupo que permitan al alumno no solo socializar sino respetar y discriminar las aportaciones de sus compañeros en la resolución de problemas prácticos y de aplicación real. Ideas que quizás sonarán lejanas a esta visión, tienen también sugerencias que pudieran ser de ayuda. El conductismo no podrá ser descartado del todo en algunas de nuestras actividades, y se encuentra ya, simplemente en el currículo y en la propuesta del plan de estudios, la repetición como método, tendrá su aplicación en algunas asignaturas o algunos temas y quizás, solo en la reafirmación de lo aprendido.En pescador experimentado sabe que no todos los peces “pican” con la misma carnada. Nuestros alumnos son diferentes, cada uno de distintas procedencias, con intereses, gustos, cualidades, inteligencias y formación diversas, así que debemos ser como el pescador que cambia la carnada si queremos tener éxito en el desarrollo delas competencias.

sábado, 10 de enero de 2009

El entorno


El CBTis 117, plantel en el que laboro hace 15 años, se encuentra ubicado en ciudad Cuauhtémoc Chihuahua. El bachillerato con mayor población de la región noroeste del país y con un reconocido prestigio académico, atiende jóvenes, en su gran mayoría, provenientes de la zona urbana, de clase media y baja, cuyos fines son concluir una carrera profesional y en un porcentaje menor, la oferta de una carrera técnica, se convierte en la aspiración de algunos para obtener empleo en un medio cada vez mas difícil y competitivo.
Para todo ser humano, la vida familiar es fundamental, mucho mas para adolescentes que están enfrentándose a un mundo nuevo, complicado y con muchas aristas. Por un lado los altos índices de desempleo y las dificultades económicas que atraviesan sus padres, los invitan a superarse o les obligan a iniciar su vida laboral a los 16, podría estimarse que la mitad del alumnado realiza algún tipo de trabajo remunerado extra clase, lo que sin duda afecta en cierta medida su desempeño académico. En otro sentido, el despertar natural de esta etapa de desarrollo, les presenta una sociedad permisiva en la que las relaciones sociales y afectivas se ven siempre permeadas con la presencia del alcohol, el tabaco y las relaciones sexuales prematrimoniales, peligros latentes a cualquier edad y una bomba de tiempo al interior de un grupo que busca aceptación y que no cuenta aún con la madurez de valorar las consecuencias; aunado a esto, pero en menor grado, el consumo de drogas o por lo menos, el contacto con ellas a través de alguna persona cercana, eleva los riesgos de problemas, que ya se presentan con alarmante frecuencia, me refiero a actos delictivos menores, accidentes automovilísticos y en otro orden, enfrentarse a la paternidad a temprana edad. Por otro lado, la inseguridad ha creado una psicosis que se extiende no solo a la vida nocturna de los fines de semana, sino que se presenta en la cotidianidad del trayecto a la escuela; son muchos los alumnos, los que consideran una desventaja contar con un turno vespertino para los últimos semestres, sobre todo en los casos de chicas cuya última hora de clase termina a las 20:00 hrs y con un deficiente servicio de transporte, que deja de operar unos minutos después. Y por último, vivir en una sociedad que coloca al dinero como el máximo ideal de éxito, perturba, creo yo, las aspiraciones de los más jóvenes, que colocan en una balanza inexacta situaciones que decidirán su futuro: seguir estudiando resulta en muchos casos lo menos conveniente, migrar y perseguir el famoso “sueño americano” y, lo mas preocupante, contar entre sus posibilidades el sumarse a las acciones ilícitas o a las filas del narcotráfico.
Este es el entorno en el que se desenvuelven nuestros alumnos. Ellos son, lo que el medio ha venido creando en ellos, pero llegarán a ser, lo que en estos años de formación puedan ir sumando a su propio ser, en esto estriba la importancia de la labor docente. Debemos sentirnos optimistas, ya que en el CBTis 117 podemos presumir de un ambiente escolar sano, alumnos sencillos y moldeables, jóvenes al fin de cuentas, con todas las dificultades que ello implica, pero con una enorme potencialidad de cambio. Es importante que, como institución y como ciudadanía despertemos al hecho de que la educación no debe ser mas un cúmulo de información fría, o un aprendizaje autómata de tecnologías, estamos formando personas que son ya, la sociedad presente y que serán, durante los siguientes años, los que dictaran los rumbos que todos seguiremos. Ellos tienes a su alcance lo que nosotros no, navegan el mundo con un botón, son capaces de manejar toda la información que imaginemos, les ha tocado una vida sin tabúes, abierta, libre; tienen a su alcance una vida cómoda, oportunidades de desarrollo, vida social, entretenimientos y posibilidades de crecimiento personal, académico y social, que nosotros solo soñábamos. Nos corresponde, como padres y maestros, acompañarlos para guiarlos, acercarnos para apoyarlos, tenderles una mano de amigos, para que se sientan seguros y tomen las mejores decisiones; pero si nos mantenemos distantes, si somos críticos a sus elecciones y si no mostramos interés alguno, las consecuencias de hoy serán la realidad diaria de mañana.
Quizás no podemos cambiar el entorno, pero podemos ayudar a modificar en parte, a aquellos que lo formamos, iniciando con nosotros mismos y arrastrando con el ejemplo y el entusiasmo a muchachos que están ávidos de figuras de autoridad a quien seguir, asumamos el reto de influir positivamente, el pequeño mundo en el que Dios nos ha colocado.

jueves, 11 de diciembre de 2008

La aventura de ser maestro




En el pasado curso de inducción a los alumnos de nuevo ingreso, uno de los chicos mencionó: “Si no encuentro trabajo, me ‘meto’ de maestro”. Esta frase me hizo reflexionar en el tema que nos han propuesto para esta semana, ya que en otros momentos o bajo diferentes circunstancias mi reacción hubiera sido diferente, o tal vez habría hecho que no escuché y lo guardaría para mí. Esta vez lo sentí como una oportunidad para ahondar mas sobre el tema, no deseé ver la apatía o desprecio que se mezclaban a ese comentario, por el contrario, vi una inquietud, estructuré una respuesta a la pregunta subyacente, y es que el paso del tiempo en la profesión y las satisfacciones encontradas, o ese descubrimiento de la libertad y de la pasión por enseñar que menciona Esteve en su artículo, me dieron las herramientas para responder. Indagué más en su persona y reflexionamos en el hecho de distintas posibilidades para su futuro y encontramos, que en cualquier actividad, para que sea satisfactoria, no debe perderse nunca el desafío por el saber, la renovación constante y encontrar el gusto por lo que se hace.
Ser maestro debe ser siempre una aventura, definitivamente es importante divertirse en clase, que la disciplina no se logre con autoritarismo, sino con empatía y siendo un buen comunicador. Es básico tener bien identificado nuestro rol y saber adaptar los contenidos para que sean atractivos y con significado para cada uno de los alumnos.
Las cosas que producen en mi insatisfacción, son pocas y todas son extra clase, así que puedo, y debo, mantenerlas ajenas a la experiencia propia del contacto con mis alumnos. No existe mayor satisfacción que los ojos de asombro de aquel que ha descubierto algo nuevo o el resplandor en el rostro de quien ha aprendido a ejecutar a perfección una tarea. Definitivamente, ser maestro es una aventura de todos los días.


Mi confrontación con la docencia

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Fui formado en escuelas particulares con estricta disciplina y con altos estándares de calidad, al menos eso se pretendía. La gran carga de material por aprender, las exigencias de entrega y presentación de nuestros trabajos, generó en mí un perfil de alumno que se vio fuertemente sacudida en mi transición al bachillerato, ingresé al CBTIS, todo era nuevo, diferente y debo confesar, liberador. No tenía la presión de la directora sobre mí, no había quien hablara a mis padres para informar de mi conducta, los compañeros eran de un nivel socioeconómico menor y eso me enseñó a valorarlos y a valorar lo que yo tenía, fue la mejor experiencia como alumno y, quizás, quise iniciar con esta remembranza, porque mucho de lo que hoy soy como maestro lo debo a los modelos que obtuve en mi paso por la preparatoria.

Intento ser un buen maestro. Pretendo dar una clase de buen nivel, de altas exigencias. Mis materias son difíciles a criterio de mis propios alumnos, los exámenes le quitan el sueño a algunos y creo ser justo en mis calificaciones, nunca he sido juzgado por ser parcial, aun cuando muchos de mis alumnos forman parte del equipo de fútbol americano que entreno, eso no les da ninguna concesión. Nunca he tenido problemas para el control disciplinario, incluso desde mis primeros años (tenía 21) y creo que, de forma natural, se me da esa capacidad de control, sin rayar en el autoritarismo. Mis alumnos me han ofrecido siempre un respeto que agradezco, pero siento también que me han favorecido con un buen trato, intento mantener relaciones cordiales con todos y una cualidad, que se ha “oxidado” un poco a últimas fechas es la paciencia. Trato de explicar hasta que no haya dudas, pero todos sabemos lo subjetivo que es eso. Muchos me han dicho que tengo facilidad para explicar y creo que eso es un don y no lo digo vanidosamente, por el contrario, esa facilidad es espontánea y funciona tan bien, que creo, que es aquí donde empiezo a descubrir mis fallas como docente. Me siento tan cómodo, que he convertido a la improvisación como parte de mis características. No soy organizado en lo más mínimo. Sí preparo mi clase, pero soy rebelde a seguir un guión, así que “invento” según las circunstancias que el grupo me plantea y, aún cuando eso me ofrece un constante dinamismo y mantiene al grupo alerta, no soy capaz de establecer procedimientos. He tenido el sueño, por mas de 10 años, de contar con el manual de prácticas para Lenguaje de Programación, pero cada año, con cada grupo, cambio tanto según las circunstancias, que no soy capaz de concluir ese proyecto. El andamio me permitió retratarme como una extraña mezcla de mis maestros de enseñanza básica: Estricto y capaz. Pero con una actitud de mis profesores de bachillerato: Abierto y “buena onda”. Al final, creo que uno a veces es incapaz de ver sus propios defectos, en mi deben ser muchos, pero resalto mi desorganización y mi dureza, pues aún cuando es bien intencionada, no sé a cuantos he afectado con esa actitud exigente y firme.